Feliz Navidad

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Queridos hermanos:

Esta noche finaliza la dulce espera, pues Dios se hace hombre para salvarnos, encarnado en un pequeño cuya llegada al mundo conmemoramos en estos días. Y este Niño viene con un mensaje absolutamente revolucionario: PAZ y AMOR. Los ángeles así se lo anuncian a los pastores: “¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por él!” (Lc.2,14). El significado es enorme: Dios nos ama hasta el punto de enviarnos a Su Hijo para redimirnos, y más adelante ese mismo Niño que esta noche nace nos pedirá que llevemos a cabo el mensaje con el que vino “Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros. Así como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros.” (Jn.13,34).

Así pues quedémonos con lo importante de estas fechas, que no son las compras navideñas, las luces de colores y los disfrutes terrenales sino la celebración de la llegada divina y siendo conscientes de esa realidad cumplamos lo pedido, y seamos verdaderos cristianos con los demás: con el hermano que no nos llevamos bien, con ese familiar con el que nos hemos peleado, con ese amigo que hemos descuidado, con ese enemigo que no sabemos ya ni porqué lo es, tengamos un acercamiento, y con amor y caridad hagamos que nuestro entorno, nuestro pequeño mundo, que incluye a nuestra cofradía, sea un sitio mejor.

Que el Señor de la Sentencia y Su Madre del Rosario os guarden.

Feliz Navidad y próspero 2026.

Un abrazo fraternal,

José María Romero

Hermano Mayor